contra la política imperial los poetas se rebelan

Los participantes en el Primer Festival Itinerante de Poesía Nuestra América, que culminó este fin de semana en La Habana, rechazaron la hostilidad imperial contra Cuba y el bloqueo que los sucesivos gobiernos de Estados Unidos han impuesto a la Isla durante casi seis décadas.

Los participantes en el Primer Festival Itinerante de Poesía Nuestra América, que culminó este fin de semana en La Habana,  rechazaron la hostilidad imperial contra Cuba y el bloqueo que los sucesivos gobiernos de Estados Unidos han impuesto a la Isla durante casi seis décadas.

Poetas de Estados Unidos, Colombia, México, Brasil, Portugal y Argentina se sumaron al mensaje de los escritores y artistas cubanos dirigido a sus colegas norteamericanos que pone de relieve el carácter retrógrado de la política anticubana de la actual administración norteamericana y subraya la aspiración a sostener una relación cultural fecunda entre ambos pueblos.

En la sesión final del festival, el mensaje de la Uneac traducido al inglés, leído por la poeta Nancy Morejón, tuvo una recepción especial por parte de los poetas estadounidenses. Para Nancy, el encuentro entre poetas de los dos países confirmó lazos históricos que se remontan a los tiempos en que José Martí se aproximó a la obra de Walt Whitman y a la amistad cultivada entre Nicolás Guillén y Langston Hughes.

Al introducir la velada, Alex Pausides, presidente de la Asociación de Escritores de la Uneac, valoró la respuesta de los autores y traductores estadounidenses a la convocatoria del festival, con mensajes de paz, justicia y belleza en momentos en que otros se empeñan en atentar contra la especie humana. Destacó también que si los visitantes apreciaron  fervor en las lecturas poéticas e  interés de los lectores cubanos por la literatura, ello se debe a una labor cultural sostenida desde los primeros tiempos de la Revolución.

En tal sentido saludó la comparecencia en el acto del doctor Armando Hart, uno de los principales protagonistas de la Campaña Nacional de Alfabetización en 1961 y luego, como Ministro de Cultura, un infatigable promotor del enriquecimiento de la vida espiritual de sus compatriotas.

Como un símbolo del valor de la poesía como testimonio de resistencia y confianza en el mejoramiento humano los poetas acogieron como un hermano a Antonio Guerrero, quien en los momentos más duros de su existencia, encarcelado injustamente en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo, escribió versos memorables.

Una explicación argumentada de los obstáculos que ha interpuesto la Casa Banca a la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos fue ofrecida por los ensayistas Jesús Arboleya y Esteban Morales, que coincidieron en vaticinar el fracaso de esa política y abogaron por la utilidad de los intercambios culturales y académicos.

El festival se despidió con un recital del trovador Alberto Faya, a base de cantos del legado cubano de origen africano, del folclor venezolano y de la tradición insular campesina.

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