la poesia, ese misterio que nos acompaña, nos convoca tambien por las redes sociales

La poesía, ese misterio que también nos acompaña, parafraseando a Lezama, casi desde nuestros orígenes como especie, nunca ha dejado de registrar las grandes corrientes de la historia, los avatares de héroes, reales o mitológicos, seres asombrosos que encarnaban de una manera u otra los ideales de su época. Tampoco ha renunciado a explorar las emociones del hombre común con sus desvelos y angustias, y esos pequeños momentos aparentemente triviales de la existencia. Los volúmenes de Historia, que siempre serán parciales e incompletos, lo serían todavía más sin el concurso de la poesía, la más fiel bitácora del alma humana. No hay pueblo, nación o etnia sin poesía. Ya sea oral o escrita, en tiempos de hambrunas o desastres naturales, en medio de guerras fratricidas o justas, en medio de la aparente paz, ella siempre será alimento espiritual del hombre, y continuará siéndolo hasta su desaparición o salvación. El filósofo Theodor Adorno, horrorizado con los crímenes de los nazis, dijo que después Auschwitz no se podría escribir más poesía. A pesar de la genialidad de este pensador, la vida demostró que el hombre si podía continuar escribiendo poesía y apostar por la belleza.

Cada año, el 21 de marzo, la UNESCO celebra el Día Mundial de la Poesía. La decisión fue adoptada durante la 30ª reunión de la UNESCO celebrada en París en 1999 con el objetivo principal de sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas. El Día Mundial de la Poesía es la oportunidad de cantar a la vida, soltar la imaginación y reiterar nuestro amor al arte de la palabra, las imágenes y las intrépidas asociaciones. La poesía eleva el espíritu tanto de quien la lea como de quien la escribe. Hace mejor al ser humano. Para eso cada año la UNESCO nos convoca al intercambio, el diálogo, la meditación, y a la lucha contra toda manifestación de marginalidad desde la poesía. La fecha escogida tiene un carácter simbólico, al cumplirse el 21 de marzo un ciclo de renovación de la naturaleza con el inicio de la primavera en el hemisferio norte.

Hoy el mundo sufre la terrible pandemia del coronavirus. Es tiempo de estrechar filas, de desplegar nuestras reservas de amor y solidaridad, de compartir los recursos disponibles, de dejar a un lado discursos hipócritas y concentrarnos en frenar la enfermedad y salvar vidas. Eso también es poesía y Cuba, la pequeña isla sitiada por el imperio del norte hace más de sesenta años, es un ejemplo de militancia humana, desprendimiento, humanismo sin fronteras. Nuestros médicos, con sus mochilas a la espalda, ya acuden en socorro de otros pueblos, tranquilamente, sin preguntar por beneficios ni condiciones especiales. No sería la primera vez. Muchos de ellos combatieron el ébola en tierras africanas y en Haití las consecuencias del terremoto que asoló a ese sufrido país.

El poeta y ensayista mexicano Octavio Paz en su célebre ensayo El arco y la Lira afirma:

La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro…

En Cuba presenciamos una diversidad de poéticas que conviven entre sí. Varias generaciones escriben al unísono. Los poetas no solemos renunciar a eso que Emil Ciorán denominaba el vicio de la lucidez. Otro rasgo importante es la gran pluralidad estética y conceptual que, como tal vez nunca antes, se extiende a todos los confines de la isla.

Vivimos tiempos de fusión, mestizaje e hibridez, donde los límites de los géneros literarios se difuminan.  Los poetas toman de aquí y de allá, son líricos, conversacionales, mesurados, irreverentes, experimentales, neobarrocos, tradicionales, directos o metafóricos, intertextuales, urbanos o no urbanos, realistas o de un insondable simbolismo, con influencias de aquí y de allá. Rubén Darío decía: El verdadero poeta comprende todas las maneras y halla la belleza bajo

Martí decía: Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche, y el poeta francés Hanri Michaux: El problema de la noche sigue sin resolverse. Por eso la poesía no está ni estará jamás agotada. Es posible que no se venda como pan caliente y que no tenga tantos adeptos, pero los que posee son fieles e insobornables, y eso basta. Para el poeta alemán Hans Magnus Ensensberger, la poesía es probablemente el único producto cultural que no tiene un valor comercial.

La poesía cubana es de una riqueza paradigmática. Exhibe un amplio espectro de voces poéticas. La historia espiritual del país se puede seguir a través de sus poetas. Por eso la vocación poética implica un ejercicio sagrado y responsable. Verso, o nos condenan juntos o nos salvamos los dos, afirmaba José Martí, el más universal de los poetas cubanos.

La Asociación de Escritores de la Uneac, la AHS, la Casa de la Poesía, El Centro Hispanoamericano de Cultura, el Centro de Promoción literaria Dulce María Loynaz y Cubapoesía, han decidido celebrar el Día Mundial de la Poesía en las redes sociales. Cumpliendo las orientaciones de nuestro gobierno, no debemos congregar a poetas y lectores en las actividades masivas que previmos realizar en saludo a esta fecha.  Por eso convocamos a todos los poetas y a los lectores, a todos los amantes de este género literario, a publicar un poema en las redes, a pesar de la situación difícil que atraviesa la humanidad. Ahora es cuando más necesitamos de ella.  Hagamos un digno homenaje al centenario de dos grandes poetas de nuestra lengua: Eliseo Digo y Mario Benedetti, sin olvidar a otros extraordinarios poetas nacidos también hace cien años como la uruguaya Idea Vilariño – esa brillante mujer que nos legó una obra poética y ensayística singularísimas- , el brasileño Joao Cabral de Melo, el estadunidense Charles Bukoswki – controversial y genial al mismo tiempo-, la argentina Olga Orozco- autora de La oscuridad es otro sol y Paul Celan, célebre autor de Amapola y Memoria, el más importante poeta lírico en lengua alemana de la segunda mitad del siglo XX, según el crítico Georges Steiner, recientemente desaparecido. De igual modo, aprovecharemos este día para rendirle homenaje póstumo al gran poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, fallecido hace solo unos días, a los 95 años y que nos dejó poemas entrañables para todos lo tiempos.

Consagremos, pues, esta jornada a la poesía y la lucha contra la pandemia del coronavirus.  La poesía puede ser el antídoto a todo lo superfluo e insustancial que se fabrica hoy en el mundo para convertir al hombre en un ser hueco, dócil, de escasa proyección espiritual. Luchemos por ella.

 

Asociación de Escritores de la Uneac, Cubapoesía, AHS, Casa de la Poesía, Centro Hispanoamericano de Cultura y el Centro de Promoción literaria Dulce María Loynaz .                   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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