anton arrufat este viernes en todas las voces todas

por María de los Angeles Polo.

El poeta, narrador, dramaturgo y ensayista cubano, Premio Nacion al de Literatura en el año 2000, Antón Arrufat es el invitado de este viernes , a las 4.00 pm en el espacio cultural Todas las voces todas, que organiza la sección de poesía de la Asociación de Escritores de la UNEAC, bajo la conducción del también poeta David López Ximeno.

¡Los esperamos!.

 

Antón Arrufat Mrad es uno de los más notables intelectuales cubanos contemporáneos. Miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua desde el año 2008.

Nacido en Santiago de Cuba el 14 de agosto de 1935, Antó Arrufat se trasladó a La Habana con su familia  a la edad de 11 años, en  1947. En la Universidad de la Habana se gradúa como Filologo en 1976. Es poeta, narrador , crítico, ensayista y dramaturgo.

Desde muy joven se interesó por la literatura y el teatro, escribió sus  primeras seis obras entre 1957 y 1964. Su ya clásica El caso se investiga (estrenada en 1957) se convertiría en un hito, al unir por primera vez en la escena nacional la herencia vanguardista europea con el vernáculo. En esa primera etapa publicó críticas, piezas teatrales, narraciones y poemas en la revista Ciclón. Vivió por un corto período en Estados Unidos, regresó a Cuba en 1959, donde ha permanecido hasta hoy.
En 1962 apareció su primer libro, En claro, donde se recogen sus poemas de adolescente. Trabajó en el magazine Lunes de Revolución, y fundó y dirigió durante cinco años la revista Casa de las Américas
Sus piezas teatrales han sido traducidas al polaco, inglés y francés. Se han estrenado en Estados Unidos, Venezuela, México, Puerto Rico y Varsovia. Ha publicado en la revista Europe, L’Arc, Les Lettres, Quimera, Siempre, Ever green, y en casi todas las revistas cubanas.
Por su polémica pieza Los siete contra Tebas (1968) le fue conferido el Premio de Teatro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). La obra permaneció sin estrenarse durante cuarenta años, considerada como ejemplo de escritura con problemas ideológicos, hasta que fue finalmente estrenada, bajo dirección artística de Alberto Sarraín, el 20 de Octubre de 2007, en el habanero teatro Mella.
Recibió Mención de Teatro por El vivo al pollo y de Poesía por Repaso final en el Premio Casa de las Américas, además obtuvo el Premio de la Crítica Literaria por La caja está cerrada (1984), Lirios sobre fondos de espadas (1985) y La tierra permanente (1987), En el año 2000 fue distinguido con el Premio Nacional de Literatura por el conjunto de su obra, además recibió por la novela La noche del aguafiestas el Premio de la Crítica Literaria. También se le otorgó la Medalla «Alejo Carpentier» y la Distinción por la Cultura Cubana.

En el 2003 la Editorial Letras Cubanas le editó la pieza teatral Las tres partes del criollo, y en 2005, su libro de ensayos El hombre discursivo.

Sobre su obra poética han dicho reconocidos  intelectuales :

«Sus sentidos se aferran con avidez al mundo que se le escapa entre las manos y que él lucha por retener. Su agonía no es la del místico, sino la del mortal convencido de que no hay nada más que lo que tiene ahora. Y es precisamente en esa sensualidad suya donde aflora su índole de cubano gustoso de su paisaje, de su gente y de su historia.»

Manuel Díaz Martínez

 

«Solemos pensar como sinónimo de poesía cubana el color, sabor, olor y música de Nicolás Guillén, la heroicidad de Martí o esos murales casi tridimensionales y mágicos de Lezama Lima. En cambio, Antón Arrufat se sienta solitario en el Malecón frente al mar y casi calla en lo que dice y dice con sus silencios.»

Julio Cortázar.

 

«El trabajo [de Arrufat] de tantos años, tiene la fuerza y la levedad suficientes para haber resistido y vencido todos los intentos y los conciliábulos de negación, vilipendio o condena. Mucho tiempo ha transcurrido, agua bajo los puentes, sequía en los arroyuelos, ruido, algarabía. (…)Arrufat se ha mantenido en vela; crea, toca y retoca para llegar al pulimento terso de sus letras y, por eso y por muchas cosas más, obliga, mandato exigente o gozoso, a volver sobre sus libros con mirada alerta y justa».

César López .

 

«No conozco en nuestra literatura otro ejemplo de la historia de una familia puesta en verso[Piñera se refiere al poema»Repaso Final»](…)Si añadimos que esta misma historia de su familia es el asunto de su novela La charanga (aún inédita y de la que ya se han publicado varios capítulos) y de su pieza de teatro El vivo al pollo, tendremos que convenir en que le ha sacado todo el aceite a la aceituna.»

Virgilio Piñera.

 

A manera de muestra hoy les compartimos su poema «A la belleza».

¡Oh, divina belleza! Visión casta
de incógnito santuario,
ya muero de buscarte por el mundo
sin haberte encontrado.
Nunca te han visto mis inquietos ojos,
pero en el alma guardo
intuición poderosa de la esencia
que anima tus encantos.
Ignoro en qué lenguaje tú me hablas,
pero, en idioma vago,
percibo tus palabras misteriosas
y te envío mis cantos.
Tal vez sobre la tierra no te encuentre,
pero febril te aguardo,
como el enfermo, en la nocturna sombra,
del sol el primer rayo.
Yo sé que eres más blanca que los cisnes,
más pura que los astros,
fría como las vírgenes y amarga
cual corrosivos ácidos.
Ven a calmar las ansias infinitas
que, como mar airado,
impulsan el esquife de mi alma
hacia país extraño.
Yo sólo ansío, al pie de tus altares,
brindarte en holocausto
la sangre que circula por mis venas
y mis ensueños castos.
En las horas dolientes de la vida
tu protección demando,
como el niño que marcha entre zarzales
tiende al viento los brazos.
Quizás como te sueña mi deseo
estés en mí reinando,
mientras voy persiguiendo por el mundo
las huellas de tu paso.
Yo te busqué en el fondo de las almas
que el mal no ha mancillado
y surgen del estiércol de la vida
cual lirios de un pantano.
En el seno tranquilo de la ciencia
que, cual tumba de mármol,
guarda tras la bruñida superficie
podredumbre y gusanos.
En brazos de la gran Naturaleza,
de los que huí temblando
cual del regazo de la madre infame
huye el hijo azorado.
En la infinita calma que se aspira
en los templos cristianos
como el aroma sacro de incienso
en ardiente incensario.
En las ruinas humeantes de los siglos,
del dolor en los antros
y en el fulgor que irradian las proezas
del heroísmo humano.
Ascendiendo del Arte a las regiones
sólo encontré tus rasgos
de un pintor en los lienzos inmortales
y en las rimas de un bardo.
Mas como nunca en mi áspero sendero
cual te soñé te hallo,
moriré de buscarte por el mundo
sin haberte encontrado.

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