miguel de unamuno a 155 años de su natalicio

por María de los Ángeles Polo Vega.

(tomado de su perfil en facebook)

Recordando hoy a Miguel de Unamuno a 155 años de su natalicio.

Escritor, poeta y filósofo español y uno de los más brillantes exponentes de la mítica Generación del 98 integrada por figuras como Machado, Azorín, los hermanos Baroja y Valle-Inclán, entre otros de más o menos reconocimiento.

El primero de los libros de Unamuno fue un conjunto de cinco ensayos en torno al «alma castellana». Se dice que fue también un auténtico epistológrafo, que solía escribir tres o cuatro cartas diarias y que se podrían contabilizar unas cincuenta mil misivas, conservadas de su puño y letra.

Unamuno escribió crónicas de viajes, obras de teatro, novelas y poemas. Es el autor de Tres Novelas Ejemplares y las muy gustadas Abel Sánchez y La Tía Tula, publicadas una y otra vez en #Cuba en la colección Huracán de la editorial Arte y Literatura.

Le tocó vivir una época muy convulsa… Fue nombrado rector de la Universidad de Salamanca tres veces y otras tantas depuesto por sus declaraciones e ideas políticas.
Fue  la etapa de la Guerra Civil, los tiempos de la Segunda República, y el Franquismo,  que tanta sangre también costó a la intelectualidad española de entonces. A él se le atribuye una lapidaria frase que lo retrata de cuerpo y alma, cuando fue a suplicar clemencia a los generales franquistas,para sus amigos que serían asesinados:

 

» Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España».

En una de sus cartas, Unamuno le escribe a un amigo: La barbarie es unánime. Es el régimen de terror por las dos partes. España está asustada de sí misma, horrorizada. Ha brotado la lepra católica y anticatólica. Aúllan y piden sangre los hunos y los hotros. Y aquí está mi pobre España, se está desangrando, arruinando, envenenando y entonteciendo...

Pero yo quiero recordar hoy al Unamuno poeta,a ese cuyos versos no son reconocidos como armoniosos y trabajados, sino por estrofas breves, castellanas y muy personales y que según palabras del crítico y prologuista Ramón Irigoyen, era, por el contrario » un eyaculador precoz del verso».

Y con una muestra de su obra poética quiero recordarlo hoy:

LEER, LEER, LEER, VIVIR LA VIDA

Leer, leer, leer, vivir la vida
que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
las cosas que pasaron.
Se quedan las que quedan, las ficciones,
las flores de la pluma,
las solas, las humanas creaciones,
el poso de la espuma.
Leer, leer, leer; ¿seré lectura
mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
seré lo que pasó?

 

LA SANGRE DE MI ESPÍRITU

 

La sangre de mi espíritu es mi lengua,
y mi patria es allí donde resuene
soberano su verbo, que no amengua
su voz por mucho que ambos mundos llene.

Ya Séneca la preludió aún no nacida
y en su austero latín ella se encierra;
Alfonso a Europa dio con ella vida.
Colón con ella redobló la Tierra.

Y esta mi lengua flota como el arca
de cien pueblos contrarios y distantes,
que las flores en ella hallaron brote,

de Juárez y Rizal, pues ella abarca
legión de razas, lengua en que a Cervantes
Dios le dio el Evangelio del Quijote.

 

          ¡DIME QUÉ DICES, MAR!

 

¡Dime qué dices, mar, qué dices, dime!

Pero no me lo digas; tus cantares

son, con el coro de tus varios mares,

una voz sola que cantando gime.

 

Ese mero gemido nos redime

de la letra fatal, y sus pesares,

bajo el oleaje de nuestros azares,

el secreto secreto nos oprime.

 

La sinrazón de nuestra suerte abona,

calla la culpa y danos el castigo;

la vida al que nació no le perdona;

 

de esta enorme injusticia sé testigo,

que así mi canto con tu canto entona,

y no me digas lo que no te digo.

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