30 años del fallecimiento de nicolás guillén, el poeta nacional de cuba

por María de los Angeles Polo Vega.

El 16 de julio de 1989 falleció en La Habana el poeta Nicolás Guillén, periodista y activista cubano nacido en Camaguey el 10 de julio de 1902.

Dicen que la vocación periodística la heredó de su padre, periodista camagueyano que resultó asesinado durante una revuelta política en 1917, cuando el joven Nicolás tenía apenas 15 años y esta muerte lo marcó para toda la vida y acarreó una situación económica muy delicada para toda su familia, pero su madre y sus hermanos, con alto grado de instrucción ayudaron a que el joven concluyera sus estudios de bachillerato, publicara sus primeros versos y colaborara en diversas publicaciones y revistas como Camaguey y Gráfico, en su ciudad natal y Orto en Manzanillo.

Se instaló en la Habana en 1926, donde comenzó a trabajar en la Secretaría de Gobernación y durante esta época, desarrolló una intensa actividad literaria, conoció a poetas de la talla de García Lorca y Langston Hughes, publicó en el Diario de la Marina su célebre «Motivos del Son»  en 1930 y en 1931  publicó: Sóngoro cosongo; poemas mulatos, un libro de mayor estatura artística y de vocación reflexiva sobre la cultura cubana.

La popularidad  de Guillén crece por días, hasta que en 1934, un golpe de estado protagonizado por el sargento Fulgencio Batista  provoca una convulsa situación política y económica en el país y el joven poeta va proyectando su obra hacia posiciones cada vez más críticas con el desequilibrio social y económico que se vive en la isla. Así nace West Indies, Ltd’.

En 1937 viaja a México para asistir al congreso organizado por la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios y en el país azteca publica su poemario popular ‘Cantos para soldados y sones para turistas’.

En 1945 inicia un recorrido por varios países latinoamericanos, entre los que se encuentran Venezuela, Colombia, Chile, Perú, Brasil, Uruguay y Argentina y en este último país publica ‘El son entero’

Dentro de su legado poético, existen más de dos decenas de libros, publicados principalmente a lo largo de la segunda mitad del siglo XX; algunos de ellos son «Negro Bembón» y «Poemas de amor«.

Se le considera el poeta nacional cubano. Su obra reivindica la cultura negra dentro de los procesos de mestizaje y transculturación, en lo que denominó el “color cubano”, ni negro ni blanco: mestizo, rasgo distintivo de toda Latinoamérica.Su poesía está considera como la más plena expresión de las aspiraciones populares de la Revolución cubana, ha sido traducida a varios idiomas y elogiada por intelectuales de todo el mundo.

Durante toda esta semana, liderada por la Fundación que lleva su nombre, se han realizado multiples actividades para rendirle homenaje, las que han incluido presentaciones de libros, lecturas de poemas, exposiciones de artes plásticas, paneles académicos y hasta la inauguración oficial de una estatua de bronce realizada por el escultor local Enrique Angulo que está enclavada en la Alameda de Paula de nuestra ciudad capital.

La Fundación  Nicolás Guillén, cuenta con el auspicio de la Uneac y tiene el objetivo de preservar, estudiar y difundir la obra literaria del poeta cubano a través de conferencias, cursos, simposios, festivales, exposiciones y espectáculos de diversas manifestaciones.

Hoy CubaPoesía, sumándose al homenaje comparte con lso amigos una selección de sus poemas.

TENGO

Cuando me veo y toco,
yo, Juan sin Nada no más ayer,
y hoy Juan con Todo,
y hoy con todo,
vuelvo los ojos, miro,
me veo y toco
y me pregunto cómo ha podido ser.

Tengo, vamos a ver,
tengo el gusto de andar por mi país,
dueño de cuanto hay en él,
mirando bien de cerca lo que antes
no tuve ni podía tener.
Zafra puedo decir,
monte puedo decir,
ciudad puedo decir,
ejército decir,
ya míos para siempre y tuyos, nuestros,
y un ancho resplandor
de rayo, estrella, flor.

Tengo, vamos a ver,
tengo el gusto de ir
yo, campesino, obrero, gente simple,
tengo el gusto de ir
(es un ejemplo)
a un banco y hablar con el administrador,
no en inglés,
no en señor,
sino decirle compañero como se dice en español.

Tengo, vamos a ver,
que siendo un negro
nadie me puede detener
a la puerta de un dancing o de un bar.
O bien en la carpeta de un hotel
gritarme que no hay pieza,
una mínima pieza y no una pieza colosal,
una pequeña pieza donde yo pueda descansar.

Tengo, vamos a ver,
que no hay guardia rural
que me agarre y me encierre en un cuartel,
ni me arranque y me arroje de mi tierra
al medio del camino real.
Tengo que como tengo la tierra tengo el mar,
no country,
no jailáif,
no tenis y no yacht,
sino de playa en playa y ola en ola,
gigante azul abierto democrático:
en fin, el mar.

Tengo, vamos a ver,
que ya aprendí a leer,
a contar,
tengo que ya aprendí a escribir
y a pensar
y a reír.
Tengo que ya tengo
donde trabajar
y ganar
lo que me tengo que comer.
Tengo, vamos a ver,
tengo lo que tenía que tener.

 

NO SE PORQUÉ PIENSAS TU..

 

No sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo,
si somos la misma cosa
yo,
tú.

Tú eres pobre, lo soy yo;
soy de abajo, lo eres tú;
¿de dónde has sacado tú,
soldado, que te odio yo?

Me duele que a veces tú
te olvides de quién soy yo;
caramba, si yo soy tú,
lo mismo que tú eres yo.

Pero no por eso yo
he de malquererte, tú;
si somos la misma cosa,
yo,
tú,
no sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo.

Ya nos veremos yo y tú,
juntos en la misma calle,
hombro con hombro, tú y yo,
sin odios ni yo ni tú,
pero sabiendo tú y yo,
a dónde vamos yo y tú…
¡no sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo!

 

MULATA

 

Ya yo me enteré, mulata,
mulata, ya sé que dise
que yo tengo la narise
como nudo de cobbata.

Y fíjate bien que tú
no ere tan adelantá,
poqque tu boca é bien grande,
y tu pasa, colorá.

Tanto tren con tu cueppo,
tanto tren;
tanto tren con tu boca,
tanto tren;
tanto tren con tu sojo,
tanto tren.

Si tú supiera, mulata,
la veddá;
¡que yo con mi negra tengo,
y no te quiero pa na!

 

UN SON PARA NIÑOS ANTILLANOS

 

Por el Mar de las Antillas
anda un barco de papel:
Anda y anda el barco barco,
sin timonel.

De La Habana a Portobelo,
de Jamaica a Trinidad,
anda y anda el barco barco
sin capitán.

Una negra va en la popa,
va en la proa un español:
Anda y anda el barco barco,
con ellos dos.

Pasan islas, islas, islas,
muchas islas, siempre más;
anda y anda el barco barco,
sin descansar.

Un cañón de chocolate
contra el barco disparó,
y un cañón de azúcar, zúcar,
le contestó.

¡Ay, mi barco marinero,
con su casco de papel!
¡Ay, mi barco negro y blanco
sin timonel!

Allá va la negra negra,
junto junto al español;
anda y anda el barco barco
con ellos dos.

 

NEGRO BEMBON

 

¿Po qué te pone tan brabo,
cuando te disen negro bembón,
si tiene la boca santa,
negro bembón?

Bembón así como ere
tiene de to;
Caridá te mantiene,
te lo da to.

Te queja todabía,
negro bembón;
sin pega y con harina,
negro bembón,
majagua de dri blanco,
negro bembón;
sapato de do tono,
negro bembón…

Bembón así como ere,
tiene de to;
Caridá te mantiene,
te lo dá to.

 

LA CANCION DEL BONGÓ

 

Esta es la canción del bongó:
—Aquí el que más fino sea,
responde, si llamo yo.
Unos dicen: Ahora mismo,
otros dicen: Allá voy.
Pero mi repique bronco,
pero mi profunda voz,
convoca al negro y al blanco,
que bailan el mismo son,
cueripardos y almiprietos
más de sangre que de sol,
pues quien por fuera no es de noche,
por dentro ya oscureció.
Aquí el que más fino sea,
responde, si llamo yo.

En esta tierra, mulata
de africano y español
(Santa Bárbara de un lado,
del otro lado, Changó),
siempre falta algún abuelo,
cuando no sobra algún Don
y hay títulos de Castilla
con parientes en Bondó:
Vale más callarse, amigos,
y no menear la cuestión,
porque venimos de lejos,
y andamos de dos en dos.
Aquí el que más fino sea,
responde si llamo yo.

Habrá quién llegue a insultarme,
pero no de corazón;
habrá quién me escupa en público,
cuando a solas me besó…
A ése, le digo:
—Compadre,
ya me pedirás perdón,
ya comerás de mi ajiaco,
ya me darás la razón,
ya me golpearás el cuero,
ya bailarás a mi voz,
ya pasearemos del brazo,
ya estarás donde yo estoy:
ya vendrás de abajo arriba,
¡que aquí el más alto soy yo!

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *