rafael alberti le cantó a la habana

por María de los Angeles Polo.

El gran poeta gaditano Rafael Alberti (1902-1999) también le cantó a la Habana, una ciudad a la que le unieron sólidos lazos afectivos a lo largo de toda su vida.

Integrante de la llamada Generacion del  27 en lo que se considera la Edad de Plata de la Literatura Española, Alberti es autor de obras emblemáticas  como «Marinero en Tierra»,poemario escrito en 1924 y con el que ganó, con apenas 22 años, el Premio Nacional de Poesía .

Son poemas de honda nostalgia , nostalgia de la ciudad natal, nostalgia perenne del mar.

La Mar:

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños la marejada
me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?
Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera;
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!

Tal vez por esa similitud entre el Puerto de La Habana y  el de Santa María de Cádiz,  es que el poeta se sentía tan a gusto en nuestra ciudad, su mar azul, su gente alegre y bulliciosa…

En su poema Cuba dentro de un piano, también está presente la nostalgia,  pero esta vez es  una nostalgia diferente.

Cuando mi madre llevaba un sorbete de fresa por sombrero
y el humo de los barcos aun era humo de habanero.
Mulata vuelta bajera.
Cádiz se adormecía entre fandangos y habaneras
y un lorito al piano quería hacer de tenor.
Dime dónde está la flor que el hombre tanto venera.
Mi tío Antonio volvía con su aire de insurrecto.
La Cabaña y el Príncipe sonaban por los patios del Puerto.
(Ya no brilla la Perla azul del mar de las Antillas.
Ya se apagó, se nos ha muerto).
Me encontré con la bella Trinidad.
Cuba se había perdido y ahora era verdad.
Era verdad, no era mentira.
Un cañonero huido llegó cantándolo en guajiras.
La Habana ya se perdió. Tuvo la culpa el
dinero…
Calló, cayó el cañonero.
Pero después, pero ¡ah! después…
Fue cuando al SÍ lo hicieron YES.

 

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