recordando a cintio

por María de los Ángeles Polo Vega.

Hoy estaría cumpliendo 97 años nuestro querido Cintio Vitier, destacado poeta, narrador, ensayista y crítico cubano que naciera el 25 de septiembre de 1921, en Cayo Hueso, EEUU, pero que no por ello dejó de ser menos profundamente cubano.

Cintio es Cuba y lo es por herencia genética de su padre el maestro Medardo Vitier Guanche, fundador de escuelas y heredero de las mejores tradiciones pedagógicas cubanas, lo es también por su poesía, por ese amor a José Martí y a su obra,por  los grandes valores morales que siempre defendió y por legarnos los más hermosos conceptos de cubanía y de cubanidad.

Desde muy joven, en los años en los que estudiaba Derecho en la Universidad de la Habana,  Cintio Vitier se vinculó al mítico grupo de la revista Orígenes, junto a  otros nombres imprescindibles de la Literatura Cubana como José Lezama Lima, Eliseo Diego o la que más tarde sería su esposa, la poetisa Fina García Marruz.

Cintio, se graduó como abogado, pero jamás lo ejerció,toda su vida la dedicó a la literatura que lo hizo merecedor de los más importantes reconocimientos  entre los que podemos señalar el Premio Nacional de Literatura en 1988 y el Juan Rulfo en el 2002, el título de Oficial de Artes y Letras de Francia, y la medalla de la Academia de Ciencias de Cuba., también recibió doctorados honoris causa por parte de la Universidad de La Habana, la Universidad Central de Las Villas y la Universidad Soka de Japón. .

Cintio Vitier fue presidente del Centro de Estudios Martianos, donde trabajó  incansablemente mientras tuvo aliento de vida y nunca dejó de trabajar.

Su obra tanto poética como narrativa y ensayística es amplia y entre los títulos más significativos están  los ensayos Lo cubano en la poesía (1958),  Poética (1961),    Crítica sucesiva (1971),  Ese sol del mundo moral (1975), las novelas  De peña pobre,  Los papeles de Jacinto Finalé y   Rajando la leña está, las antologías de poesía cubana  : Diez poetas cubanos 1937-1947,   Cincuenta años de poesía cubana 1902-1952,   Las mejores poesías cubanas, Los grandes románticos cubanos y  Los poetas románticos cubanos y publicó también más de una veintena de libros de poesía, su otra gran pasión junto a la música.

Hoy Cubapoesía rinde homenaje al poeta compartiendo con los amigos algunos de sus textos poéticos.

Amor.

Si vieras en qué playa te he querido

y en qué estrella te ocultas invencible,

qué acentos de mi voz has escogido,

hasta dónde te hunde lo imposible

desde mi sueño al tuyo melodioso

como una clara ola que me inunda.

 

Cruzáramos los dos el negro foso

de la tierra y el mar que nos circunda,

y cruzáramos más: la tibia fuente

de luz definidora, el campo serio

de flor que nos aguarda, y, lentamente,

hiciéramos de amor un fijo imperio.

 

“A la poesía”

 

¿Vienes menos cada vez,

huyes de mí,

o es que estamos entrando en tu silencio

—el pedregal, la luz—

y ya tenemos poco que decirnos?

Pero ese poco,

¿lo diremos nunca?

pero ese poco, ¿qué es?

¿Será el alimento de los ángeles,

lo que le falta al sol,

la muerte?

No digas nada tú. Cada palabra

de tu boca es demasiado hermosa.

No puedo resistirla ya,

aunque todo mi ser quiere comerla,

y de esa hambre vivo aún. Di

la nada que estoy acostumbrado a ver

en el pálido fulgor de la sequía,

en la brasa del deseo, allí

donde la amarga mar que adoro empieza.

Dí su mezcla con todo, en que he gozado.

La memoria

guarda trenes enteros, encendidos,

silbando por lo oscuro. No me sirven.

Mañana del ayer, una candela al mediodía

se me parece más: en ella escribo

letras para el aniversario

de mi expulsión del texto que ahora miro,

incomprensible. ¿Tú eras mi madre, entonces?

¿Tú, que ahora vienes, como el alba,

llena de lágrimas? ¡Oh materia,

templo! Haber nacido es no poder entrar en ti.

Déjame verte por el lado de la historia,

que busca también un paraíso,

pues tu nombre es justicia, noche

de aquel niño.

¿Qué está pasando ahora que los músicos

acabaron de tocar aquel danzón terrible?

Mi vida vuelve a ser el arenal de hueso

donde salí del libro, ay, sellado. ¿Y tú,

serás mi hija?

¿Y tú, serás mi patria que no terminaré de ver?

¿Dirás lo que dijiste aquella noche,

cuando la finca empezaba a ser el paraíso

entrando en el futuro de los naranjales,

bajo la risa de las estrellas?

Lo poco, ¿es ya el tesoro?

Lo poco que nos falta, ¿es ya lo inmenso?

Tanto tiempo expulsado de tu vientre

apenas pesa como un ave en el silencio.

Dame tu mano. Ayúdame a llegar.

 

Ausencia

 

Qué oculta esta palabra o reverencia
irónica al desdén que la provoca,
gusto que niega todo lo que toca,
negación de sí misma, viva ausencia.

Cómo para vivir tiene licencia
si no nació, ni muere, ni convoca
más tiempo que el futuro que revoca
dejándonos de nada única ciencia.

Cuchilla sin embargo es lo que dice,
amputadora puerta cuyo filo
tan silenciosamente nos instruye.

Allí duele donde ella se desdice,
punza allí de la sutura el hilo
zurciendo lo que aguarda y lo que huye.

 

No me pidas

 

No me pidas falsas
colaboraciones, juegos
del equívoco y la confusión:
pídeme que a mi ser
lo lleve hasta su sol sangrando.

No me pidas firmas,
fotos, créditos para un abominable
desarrollo de la doblez: pídeme
que estemos como hermanos
abriéndonos el corazón hasta la muerte.

No halagues mi vanidad, busca mi fuerza,
que es la tuya. No quieras, con tu delicadeza,
que me traicione. No simules
que vas a creer en mi simulación.
No hagamos otros mundo de mentiras.

Vamos a hacer un mundo de verdad, con la verdad partida
como un pan terrible para todos.

Es lo que yo siento que cada día me exige, implacablemente,
la Revolución.

 

Cintio falleció en La Habana, en Cuba, la patria que tanto amó, el 1 de octubre de 2009.

Related Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *