mi homenaje a lorca, un poeta grande entre los grandes poetas

Por María de los Ángeles Polo Vega.

Hoy cumpliría 120 años ese genial poeta llamado Federico García Lorca, nacido el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros, Granada.
Lorca integró la mítica Generación del 27, y se convirtió por derecho propio en el más alto exponente de la literatura española del siglo XX, sin nadie que le discuta esa condición.
Imposible no recordar hoy a mi profesora Sara Botello, en aquellas apasionadas clases de Literatura Española, hablándonos de Lorca y de su obra como poeta, como narrador, como dramaturgo, ella nos acercaba a sus versos a través del Romancero Gitano, o del Poeta en Nueva York, así como a su dramaturgia a través de obras clásicas como Bodas de sangre, La casa de Bernarda Alba o Mariana Pineda, por solo mencionar tres.
Pensar que solo 38 años cuando los fascistas lo fusilaron, era simplemente un poeta, un gran poeta sin militancias ni compromisos políticos que justificaran el crimen y sin embargo, el odio pudo más y lo mataron en Granada, en su amada Granada.

Pero a pesar de ello no consiguieron apagar su memoria  y Lorca es, hoy por hoy, después de Cervantes,  el más grande referente literario de ese país.

Lorca le encantaba Cuba, la conoció de San Antonio a Maisí, pero disfrutaba muchísimo estar en la Habana, conocer sus gentes, compartir con la intelectualidad habanera de la época y aquí pasó una temporada de aproximadamente tres meses, cuentan que en una carta que le envió a sus padres, le decía que si alguna vez se perdía, lo buscaran en Andalucía o en Cuba.

En la casa de los hermanos Loynaz, era visita frecuente, en aquel hogar se respiraba cultura por todas partes y que junto a Flor y Carlos Manuel, los hijos menores del músico y general, disfrutaba muchísimo, la propia Dulce María una vez comentó que especialmente con Flor, Lorca se paseaba en auto por las calles y barrios habaneros, ella le servía de guía e incluso hasta para conocer  la vida bohemia,  ya legendaria, de nuestra capital.

Pero Lorca quiso también conocer  Santiago y de ese deseo del poeta nació este Son de negros en Cuba

Cuando llegue la luna llena
iré a Santiago de Cuba,
iré a Santiago,
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Cantarán los techos de palmera.
Iré a Santiago.
Cuando la palma quiere ser cigüefla,
iré a Santiago.
Y cuando quiere ser medusa el plátano,
iré a Santiago.
Iré a Santiago
con la rubia cabeza de Fonseca.
Iré a Santiago.
Y con la rosa de Romeo y Julieta
iré a Santiago.
¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas!
Iré a Santiago.
¡Oh cintura caliente y gota de madera!
Iré a Santiago.
¡Arpa de troncos vivos, caimán, flor de tabaco!
Iré a Santiago.
Siempre he dicho que yo iría a Santiago
en un coche de agua negra.
Iré a Santiago.
Brisa y alcohol en las ruedas,
iré a Santiago.
Mi coral en la tiniebla,
iré a Santiago.
El mar ahogado en la arena,
iré a Santiago,
calor blanco, fruta muerta,
iré a Santiago.
¡Oh bovino frescor de calaveras!
¡Oh Cuba! ¡Oh curva de suspiro y barro!
Iré a Santiago.

Este 5 de junio Lorca cumpliría 120 años, los fascistas españoles solo consiguieron con su muerte eternizar su imagen de poeta joven  y hermoso y con estas palabras mías y con estos versos suyos, he querido hoy rendirle un homenaje.

Aquí les dejo también  dos poemas extraordinarios.…

Romance de la luna

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

 

Madrigal….

Yo te miré a los ojos
cuando era niño y bueno.
Tus manos me rozaron
Y me diste un beso.

(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)

Y se abrió mi corazón
Como una flor bajo el cielo,
Los pétalos de lujuria
Y los estambres de sueño.

(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)

En mi cuarto sollozaba
Como el príncipe del cuento
Por Estrellita de oro
Que se fue de los torneos.

(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)

Yo me alejé de tu lado
Queriéndote sin saberlo.
No sé cómo son tus ojos,
Tus manos ni tus cabellos.
Sólo me queda en la frente
La mariposa del beso.

(Los relojes llevan la misma cadencia,
Y las noches tienen las mismas estrellas.)

 

Related Post

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *