retrospectiva rápida -pero no furiosa- a la nueva habana

390px-Alexis-pimienta

Una décima cubana, por Alexis Díaz Pimienta.

Me debo poner al día
con las cosas que han pasado
porque “mucho es demasiado”
y “hoy es siempre todavía”.
On-Décimas no existía
cuando el Papa entró en La Habana.
Dicen que su caravana
se paseó entre Cristo, el Che,
el messianismo culé
y la blanca Fe “Cristiana”.

Y luego Obama llegó
como un “mulato simpático”
“en talla”, no problemático
y a todos encandiló.
Hasta jugó al dominó
con Pánfilo el humorista.
Fue pelotero y cuentista,
e incluso habló de su afán
por inventar al “New Man”:
un dreamer cuentapropista.

Dicen que Mick Jagguer vino
con The Rolling, -¿Cuerda Viva?-
y en la Ciudad Deportiva
bailó rock y no casino.
Dicen que dijo un vecino
del Cerro, oculto en la bruma,
al notar aquella suma
de energía tan violenta:
¡Hay que ver lo bien que sienta
la moringa de la Yuma!

Dicen que ya hay más de un perro
que ladra en spanglish, men.
Y que ahora es Hollywood quien
tiene la llave del Cerro.
Dicen que el Puente de Hierro
mini-Brooklyn parecía.
Y que incluso en pleno día
tiraron un almendrón
al fondo del malecón
mientras la gente aplaudía.

Hemos pasado de estar
sin cable y sin Internet
a ser los extras de un set
apto para War Star.
Nadie lo puede negar,
somos, sin duda, geniales.
Sin grandes traumas morales
hemos creado, ahora mismo,
algo nuevo: el Socialismo
con efectos especiales.

Un comentario sobre “retrospectiva rápida -pero no furiosa- a la nueva habana

  1. Con efectos especiales
    y con los ojos abiertos
    buscan ahora en nuestros puertos
    marinos continentales
    revivir los arrabales
    que hace años se marcharon
    y con ausencia dejaron
    un camino para el bien.
    Más ahora vuelven. ¿ Quién
    entiende, es qué negaron
    tres veces la sensatez
    o decidieron alzarse
    para del cieno alejarse?
    Todo le vuelve otra vez
    a tornar sobre la tez
    el gringo torvo, la curia
    que ayer trataron con furia
    a mi tierra y ahora son
    ¿amigos nuevos? ¿Qué don
    deja la luz tan espuria?

    karel leyva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *