otra razón para la lucha: la habana, capital de la poesía

Por: Pedro López Cerviño.

 

Entre los fragores de la Oncena Bienal, el Mayo Teatral y el Cuba Disco, una ola de poetas inundó nuestros predios. Cualquiera podría haber confundido a estos hombres y mujeres venidos de todas partes del mundo con una arribazón de turistas en plena temporada de baja. Pero bastaba verlos con sus libros y sus ansias por leer un poema en cada esquina, esplendoroso auditorio de la ciudad, para uno darse cuenta de que se trataba de otra raza posible.

El Festival Internacional de Poesía de La Habana en su edición dieciséis, entre el 21 y el 27 de mayo, nos hizo partícipes de jornadas memorables: Más de ciento ochenta poetas amigos de Cuba procedentes de una veintena de países, ávidos de la magia impostergable de cantar a la vida, nos visitaron esta vez y se esparcieron por las sedes de un evento que trasciende ya las fronteras citadinas.

Mayabeque, Artemisa, Pinar del Río, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Santa Clara, recibieron poetas invitados y, en fértil entramado, organizaron lecturas compartidas con gente del patio y allende los mares. Un hervidero en la Casa del Alba, la Casa de la Poesía, el Centro Dulce María Loynaz, el Café Neruda cada noche una tertulia frente al malecón, la Sala Villena, el Hurón Azul, teatros, salas de concierto, colegios, hospitales, bares,  supermercados, calles devenidas plazas donde reinó el verso impoluto y feraz.

El Premio Rafael Alberti fue concedido esta vez a nuestro destacado etnólogo, novelista pero sobre todo poeta Miguel Barnet y al chileno Omar Lara, esa otra figura imprescindible de las letras americanas. También fueron homenajeados con la Distinción CubaPoesía al Mérito Cultural los poetas Wolsan de Corea, Tito Alvarado, de Chile y Norma Cárdenas Zurita, de Tabasco, México, por encabezar con acierto importantísimos proyectos poéticos en aras de la paz y la solidaridad entre los hombres.

El Laboratorio de Escrituras convertido en claustro de debate y reflexión propició esta vez el estudio de las Poéticas del Caribe y contó con la presencia de destacados intelectuales como la poeta y ensayista Nancy Morejón, presidente de la Asociación de Escritores de la UNEAC y las aportaciones de los poetas Georgina Herrera, Juana María Cordones, Gloria Rolando, Juan Nicolás Padrón, Roberto Manzano, Eloy Machado (el Ambia), Carmen González, Sinecio Verdecia y Magia López entre otros.

En el V Congreso del Proyecto Cultural Sur, el performance Palabra del mundo, el Encuentro Mundial de Poetas por la Paz, las presentaciones de libros, proyectos editoriales, declaraciones y lecturas, el Festival pasó revista a lo hecho y trazó nuevos derroteros.

Bajo la coordinación de los poetas Alex Pausides y Aitana Alberti fueron libradas alrededor de 150 acciones poéticas  en esta batalla campal de la esperanza y un mundo mejor, nueva cita que augura que la luz de la poesía no se apagará jamás.

Tomado de: Rebelión

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